lunes, 30 de noviembre de 2009

Siempre en su mente

Estaba sentada en aquel banco verde cuando te vio entrar, no la miraste, ella tampoco esperaba que lo hicieses. Y sin embargo seguía allí sentada, esperando alguna señal por tu parte, pero tu no quisiste darte cuenta de nada, para variar pasaste de todo, mirasta tus notas y, sin mirar atrás, atravesaste esas puertas blancas que marcaban el final de aquella historia. Las lágrimas empezaron a humedecer sus mejillas mientras veía que todo aquello por lo que había luchado se alejaba sin mirarla siquiera. Después de todo, tanto esfuerzo no había merecido la pena y después de demorar lo más posible el tener que olvidar tu silueta, se marchó.


Pasaron los años, y aunque tuvo muchos amantes, no pasaron de ahí, tu recuerdo inundaba su mente, ella solo quería besar tus labios, que vuestros cuerpos se quemasen juntos y que cada noche el mundo fuese de los dos. Y en sus sueños así era, pero el caso es que lo único que veía por la noche era una botella de vodka esperándola en la mesa del comedor. Nadie a quien contarle todo lo que le había pasado, nadie con quien cocinar o a quien hacer cosquillas. Tu no estabas con ella, solo había sombra. Y en ella se hundió, se rodeó de malas compañías drogas, alcohol...su propia vida le daba igual porque se había quedado sin corazón. Murió sin saber que la querías, y que pese a que te alejaste, nunca dejaste de pensar en ella, que tu vida también fue un desastre pero tu eras demasiado buen actor como para dejar que nada se te notase, demasiado indiferente.

martes, 17 de noviembre de 2009

Martes 12 de Enero de 2010

El sol empezaba a entrar en su habitación, oyó el golpe de la puerta que anunciaba que ya nadie estaba en casa. Se levantó e hizo todas aquellas cosas que solía hacer un martes normal, aunque aquel no lo fuese. Oía la música de la radio de fondo pero no quería que aquel momento de su vida tuviese banda sonora así que no le prestaba atención. Cogió todas sus cosas y dejó una carta de despedida para sus padres y su hermano; salió de su casa sin mirar atrás. Bajó hasta su instituto, interrumpió la clase y se despidió de sus amigas, las tres lloraron pero en aquello no había vuelta atrás y se dijeron adiós para siempre. Salió del instituto y de camino al metro se encontró con la única persona de la que no quería despedirse. Le miró sabiendo que era la última vez en su vida que le miraría y sin poder evitarlo soltó su maleta y le besó, le dijo adiós con la mirada y se alejó hacia el metro. Las estaciones se le antojaban los momentos de su vida y mirando su reflejo en el cristal de dio entera cuenta de lo que estaba a punto de hacer. Iba a abandonarlo todo familia, amigos, estudios e incluso país, pero pese a todo no sentía miedo, ni tal siquiera nostalgia. Por primera vez en su vida se sentía libre, sentía que la sangre corría por sus venas, que todo era posible y que estaba haciendo lo que verdaderamente quería hacer.
Salió del metro con paso firme, dejó sus maletas y compró el primer avión que salía de Madrid.
Espero algún tiempo y cuando sonó la voz que anunciaba que su avión despegaba, tomó aire y entró en él, se sentó y con el pensamiento perdido en cada una de las cosas que podían ocurrir miró por última vez al cielo del sitio que debería de haber sido su hogar, suspiró y cerró los ojos. El avión despegaba, su destino: Nuevo York.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Sin palabras

Hoy es uno de esos días que no se que decir, no sé como me encuentro, no tengo claro como expresar lo que siento y realmente estoy sin palabras, muchas veces pasa esto, que estás en una situación crucial, importante ya sea para tu vida profesional, o sentimental y te quedas sin saber que decir y ves como el trabajo o el amor de tu vida se alejan sin más...Pero casi es mejor quedarte sin palabras que decir algo que pueda herir a alguien, o quitarle la ilusión por todo. O que te la quiten a ti, porque no hay cosa mas molesta que te respondan a las preguntas que haces con respuestas sin sentido, o que cuentes algo a alguien y lo máximo que te contestan son monosílabos ( y quien se de por aludido que se joda) porque sí, hoy estoy cabreada, cabreada de aquellas personas que inician una conversación para no decir nada, con esas personas que hablan mucho pero no dicen nada, con esas personas, en fin, que no se para que demonios utilizan las palabras. En fin...solo he de pensar que muchas veces yo hago lo mismo, como por ejemplo ahora...no he llegado a ninguna conclusión.

martes, 10 de noviembre de 2009

Mal común

Toda su vida eran prisas, correr para ir a trabajar, turnos extras, sin vacaciones, ni un solo momento de calma. Lo único que miraba más allá de sus tablas de estadísticas era el reloj que llevaba en la muñeca, adelantado unos minutos para no llegar nunca tarde a ninguna cita de trabajo. Su vida era un caos, algunos podrían pensar que su vida era sencilla pues se resumía en su trabajo, pero no lo era. Sus relaciones personales eran nulas: sus padres no le hablaban, pues él nunca se había preocupado por ellos, los que antes él considerara sus mejores amigos habían quedado muy atrás en el pasado y las pocas mujeres de su vida habían sido el polvo de una noche. Todo aquello le consumía física y psicológicamente, el trabajo no le dejaba tener relaciones sociales y la ausencia de éstas le hacían refugiarse aun más en su trabajo; pero cada día que pasaba sentía desfallecer sus fuerzas y tras varios desmayos continuos su jefe le obligó a acudir al médico, su diagnóstico: nulidad emocional, también llamado mal común.
Porque sí, es un mal común, en la sociedad actual los niños no son criados por sus padres, que demasiado ocupados con su trabajo y ganar dinero dejan la educación en manos de los abuelos y se pierden las cosas más importantes de la infancia, se tienen más comidas de trabajo que con amigos y nos preocupa más encontrar trabajo que el amor. Lejos han quedado los días donde escuchábamos a nuestros semejantes y más lejos aún cuando nos molestábamos en escucharnos a nosotros mismos. Hemos perdido el rumbo, si es que alguna vez lo tuvimos, y a eso le llaman, le llamamos progreso. Puen bien, yo te invito a volver a la Edad de Piedra, te invito a escuchar a la naturaleza y a centrarte en lo que realmente importa porque ganar dinero no te puede hacer feliz, no es una forma de vivir; disfrutar de los pequeños momentos, de los grandes placeres de la vida sí que lo hace. Carpe Diem

sábado, 7 de noviembre de 2009

Siempre nos quedará la amistad ;)

Amistad que palabra tan bonita, tan extensa y tan importante. Cuántas historias encerradas en un solo término.
Cuatro años, dentro de nada cinco, hace ya que tu y yo hablamos al principio nada, y luego todo, más tarde nada otra vez y después algo y vuelta a empezar otra vez. Cuantas cosas vividas ¿eh?, cuantos errores cometidos y promesas rotas y palabras vacías, y cuántas alegrías tambien porque no todo fue malo. Hemos pasado por todo bueno y malo. Te alejé dos veces y ambas te volví a necesitar conmigo. Realmente deberías odiarme, yo me odiaría a mi misma y no se porque haces esto si por vanidad, orgullo o por pena, realmente me da igual sigues ahí y eso es lo que verdaderamente importa. Nos hemos dicho muchas cosas desde te quiero hasta que te jodan, pero pese al dolor producido y a que hay cosas que nunca se olvidan, yo quiero empezar de cero y aunque sé que nada va a ser como antes quiero intentarlo, porque es la única forma de ganar aunque también lo sea de perder. Quizás necesitaba encontrarte y no lo hice en el tiempo adecuado y todo fue mal, y ahora haya llegado el momento. Y quizás, solo quizás puede que esto no te desagrade del todo. Gracias por todo.

Las palabras mas tristes jamás escritas

El amor ha muerto. La frase mas triste que he oído en mi vida y, sin embargo, la más certera. Porque a fin de cuentas los días de vino y rosas han desaparecido, las viejas historias de amor como Romeo y Julieta han desaparecido. Ya nadie trepa balcones, ni muere por amor. Nadie escribe poemas, nadie mira las estrellas y suspira. ¿Dónde ha quedado aquel tiempo? ¿ Dónde están los amores imposibles, las lágrimas derramadas en vano? ¿Dónde ha quedado todo eso? ¿En que momento hemos pasado a despreciar aquello que ha marcado tantas y tantas historias? Ya nada es igual, besos porque sí en cualquier parte, caricias sin sentimiento. Y todo pierde su sentido original, las canciones de amor ya no tienen ningún significado. Todas las historias que escuchas éuando eres pequeño, resultan ser falsas y cuando de repente descubres que lo que has añorado durante tanto tiempo no existe tu mundo se viene abajo y te preguntas ha dónde va la humanidad porque si la gente empieza a no creer en algo así, si ahora solo se buscan pasiones sin razón…realmente es muy triste.
Y ¿Qué queda después de esto? Nada, un vacío total y completo, guerras, hambrunas, y nada de amor. Los pañuelos de despedida se ahogan en el polvo del recuerdo, las lagrimas se secan entre las páginas de los libros y las rosas van perdiendo poco a poco el olor y se colorean de soledad. Los amaneceres y atardeceres son solo otro paisaje mas en un cielo que nadie mira ya, y las estrellas intentan buscar su propio camino. Y si sigues siendo de aquéllos que siguen creyendo en el amor respóndete a ti mismo dónde esta, porque hace tiempo que deje de saber de él. Se fue como vino, sin decirle nada a nadie.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Otra vida más...

Aun sentía el roce de sus labios contra los suyos, después de aquel momento contaba los segundos, las horas, los días, las semanas, los meses que habían pasado desde que aquello ocurrió. Quizás aquello se debiese a su falta de cariño, o quizás al hastío de su vida, quizás a una irremediable búsqueda de la inspiración a través del dolor. No lo sabía, pero seguía contando y mientras lo hacía no podía quitarse de la cabeza todas las imágenes que pasaban en aquel momento ante sus ojos, cada destello de luz, cada hoja de árbol, cada persona se hundía en su mente y nada, absolutamente nada, las sacaría de allí, hasta que otro momento, parecido al anterior la sacase de su monotonía. Porque sí, todo era monotonía en su vida, o al menos así lo sentía ella, Los mismos horarios, las mismas personas, los mismo pensamientos, las mismas conversaciones, el mismo tiempo de espera. Se paraba a pensar en si antes había tenido algún motivo para seguir, en alguna cosa que hiciese que cada día fuese diferente, pero nunca encontraba nada, no encontraba nada que le sirviese ahora. Todas las noches, abrazada a su almohada rumiaba todas sus cosas, en el fondo deseaba que alguien la escuchase, que alguien la abrazase, que alguien cambiase su mundo, pero esas cosas solo pasaban en los cuentos de hadas y ella hacía tiempo que había dejado de creer en ellos; y lloraba, todas las noches lloraba por no poder cambiar nada, era demasiado cobarde para atreverse. Y cada día volvía a amanecer, el mundo no se paraba a pensar en ella, nada ni nadie parecía hacerlo, y pese a todo, sabía que no estaba sola pero era incapaz de no sentirse así porque a fin de cuentas, no era capaz de hablar de sus problemas, no era capaz de reconocer que necesitaba ayuda, o tal vez lo reconocía pero era demasiado orgullosa para pedirla. El caso es que pasaba un día, y otro, y el siguiente y su vida seguía igual. Y ella seguía allí, esperando ver aparecer algo que la sacase de su monotonía.